¿CUÁL ES EL TIPO DE LIDERAZGO MÁS CONVENIENTE EN LAS ORGANIZACIONES?

En las organizaciones surgen diversas preguntas de manera cotidiana, tales como: ¿Para qué y por qué es necesario liderar en una organización? ¿Cómo gestionar a las personas? ¿Qué estilo de liderazgo será el más adecuado para conducir a los trabajadores en las organizaciones actuales? Desde la carrera de Recursos Humanos de IES brindaremos las respuestas a estos interrogantes.

Para responder a estos interrogantes es clave comprender la gestión moderna del factor humano y cuáles son las características que adquieren el liderazgo y la conducción de personas en la actualidad. La gestión moderna del factor humano tiene como objetivo mejorar la productividad de las organizaciones. Para tal fin toma como base los conocimientos y experiencias de los trabajadores. La gestión se enfoca, entonces, en desarrollar habilidades, aprendizajes, actitudes y destrezas de las personas, apoyándose en el uso de herramientas, sistemas e indicadores.

Gestionar el factor humano desde una perspectiva estratégica, implica optimizar el valor que agrega tanto cada persona como el conjunto de personas a los procesos productivos. El movimiento es de “profesionalización” de la gestión en la cual  “el aprendizaje y el desarrollo personal y grupal”  son el eje de la gestión.

La función del conductor pasa por actividades de facilitación de procesos y animación de personas para el logro de las mejoras necesarias. Para ello se necesita de un proceso de reflexión- acción sobre las prácticas cotidianas, y el despliegue de dispositivos y herramientas individuales y grupales orientadas a desarrollar y consolidar las capacidades que se requieren.

Toda organización necesita líderes a los cuales los colaboradores sigan y aprendan de y junto con ellos. En un contexto productivo caracterizado por la existencia  de rápidos cambios, y discontinuidades, el líder tiene el rol central y debe estar “al frente” para propiciar el cambio y el crecimiento, y mostrar la manera de lograrlo. Un líder es aquel que ayuda a los demás a crecer el máximo de sus capacidades y muestra interés por las personas que son su recurso más importante.

Hay diferentes tipos de liderazgo, pero si podemos definir alguno como el mejor, sería aquel que se considere más adecuado para una situación concreta. Depende de las exigencias de la tarea que hay que realizar, y busca un equilibrio entre orientarse a la tarea o las relaciones entre las personas.

El sólo hecho de ocupar un puesto con ciertos derechos formales no garantiza un liderazgo efectivo. En esa posición se puede tener autoridad, pero el verdadero liderazgo más que tener autoridad, consiste en ser la persona a quien otros seguirán motivados y con confianza. Esto es muy diferente al poder, que consiste en “forzar, coaccionar a alguien, para que este, aunque sea en contra de su voluntad haga lo que se le pide, mediante la imposición o fuerza”, según lo define James Hunter en su libro “La Paradoja”. Aquí se estaría obligando a una persona y no habría una motivación real de esta, solo una influencia de aquel que posee el poder y lo utiliza. “Es mejor liderar desde atrás y poner a otros en el frente, sobre todo cuando se gana y ocurren cosas bonitas. Y debes tomar la primera línea del frente cuando hay peligro. Entonces, la gente podrá apreciar tu liderazgo”, decía el gran líder sudafricano Nelson Mandela.

El desafío constante de quien dirige o lidera personas en las organizaciones es construir un estilo de conducción acorde a los requerimientos de la moderna organización a fines de reducir la incertidumbre asociada a la toma de decisiones y consolidar de esta forma acciones organizacionales que conduzcan a desempeños óptimos. En esta línea, el liderazgo aparece como un aspecto clave en la gestión del factor humano en las organizaciones actuales, influyendo y determinando, en cierta medida, las condiciones de productividad.

Dirección de la Carrera de Recursos Humanos